Bienvenido!,
dorado
otoño,
suave
aliento de la muerte,
cobijas
la madre tierra
con el
regreso de errantes hijas.
*
La paz
atrapa el mundo,
la
muerte muestra
su
rostro más humano.
Sentada
con el marrón de su manto,
nos
dice con voz de madre,
el
fugaz soplo de la vida.
*
Escucharla
aleja el miedo,
ahora
suena,
comprensión
y susurro,
maestra
antigua
de la
niñez perdida.
*
“El
cambio
es el
comienzo
de
vuestra infinita realidad”
“aceptarlo
enseñará
la
magia permanente de la vida”
*
“Yo
solo os anuncio
el comienzo
de la muerte
el
inicio del final.
El
calor es un recuerdo,
el frío
apenas un anuncio”
“Hoy
soy la consejera
de
vuestras ilusiones”
“Nada
os quitaré”
“El
miedo será después”
“Hoy
bebéis
la
alegría dorada
de
vuestras cumbres”
“El mar
anuncia
el suave
rumor
de
espumosas olas”
*
Y la
muerte se fue
y nos
quedó el otoño,
amable
anciano,
duende
de los vientos,
voz
apacible de suspiros,
hombre
de cielos grises,
elegante
brisa del sur.
*
La miel
de sus ojos,
refleja
la
cadencia sin prisa
de una
hoja abandonada,
sus
brazos y manos
como
ramas desnudas,
acarician
el viento
de una
vida enamorada.
*
Sacudiendo
su abrigo vegetal,
el
amable anciano,
comenzó
a pararse,
le dio
a cada segundo
la
pausa de un milenio,
Abrazó
con su mirada,
un
océano de humanidad
*
Era un
árbol eterno,
enorme,
nuestra
mirada
se
perdió en el cielo.
Y desde
allí nos dijo,
en la
eternidad
de
nuestra espera,
solo
esto dijo:
“EL
CAMBIO ES LA VIDA
EL MOMENTO
APENAS
UNA CIRCUNSTANCIA”
*
Y nos
dejó el otoño,
Y
regresó la muerte

